hoy es un dìa especial, celebro 2 añitos de mi vida blogera.
compartiendo mis letras, esperando a mis amigos a festejar, aunque sea del otro lado del monitor, estoy segura que comparten mi alegrìa.
tengo amigos del alma, nos conocemos e intuimos a las personas, a travès de sus comentarios y càlidez.
Hemos rotos el tabù de pensar que internet es sòlo un ejercicio, nosotros los blogueros no nos sentimos, indiferentes, puès hemos sabido capitalizar cada encuentro, comentario, etc.
Nos une señas particulares, como la palabra, soñar, editar nuestros libros, o simplemente, que alguna persona nos lea.
todos son parte de mi universo, de mi corazòn.
el conocimiento de sus sentimientos hacia mi persona me a llevado a quererlos, extrañarlos, y estar siempre dispuesta a brindarles mis oìdos y alma, es recìproco, muchas veces me han ayudado en los momentos difìciles. Este sentimiento que nace y se fortalece con el tiempo en los blogs, ¿No se llama "AMISTAD"?
Si asì se llama: para los descreìdos, desconfiados.......
yo me siento orgullosa de recibirlos en mi blogs.
Y como siempre les digo: sus comentarios me ayudan a crecer.
A veces publico espaciado, otras de continùo, poemas cortos, narraciones largas, etc-
Pero cuando abro mi casa rosaplateada.
Me encuentro con personas maravillosas, la cual les estoy agradecida por su cariñosa companìa.
mil gracias amigos/as
El poder de las Palabras
Beatriz Salas y Ruth del blogs "A mi manera", gracias por declamar mi poema "Prefiero".
martes, 3 de mayo de 2011
martes, 12 de abril de 2011
El vuelo final
Eras vertiente que olvido el rìo, silencio de un campo santo, Un rostro de noches vacìas, sueño que te sueño. Acaricio la mirada, frìa, tan frìa, que duele el alma. Tengo las manos atadas, de negar abrazos. De esperar los dìas, extraño los besos que fueròn mìos. No importa lo lejos que vayas, subiendo la colina te esperarè. Empolvando estrellas, tu cuerpo fràgil cubrirè, cautivo hilo delgado. Empuñando una guadaña, èl reloj de arena se detuvo. Mariposas de mi alma, emprende el vuelo, en el umbral te esperarè.
domingo, 20 de marzo de 2011
Sarcasmo:
Me negaste la pluma que escribiò mi nombre,
ominoso descuido,
¡te olvidas que existo¡,
no reclamo, ni insisto,
proscripta no estoy,
He tomado una resoluciòn:
reportar a ese señor,
en la secciòn necrologìa.
ominoso descuido,
¡te olvidas que existo¡,
no reclamo, ni insisto,
proscripta no estoy,
He tomado una resoluciòn:
reportar a ese señor,
en la secciòn necrologìa.
jueves, 3 de marzo de 2011
Emma
La primera luz del dìa invadìa el dormitorio.
Emma acostada sobre la cama leìa un libro, el Aleph, de Borges.
A medida que la lectura avanzaba.
El eco de una mujer contaba su historia.
¡Serà castigo de Dios¡
¿Còmo pudo saber que aquella noche apretè el gatillo dos veces?.
Sòlo fue un sueño.
¡Necesito despertar¡.
Un hombre encontrò un rìo de sangre sobre una cama vacìa, mientras la primera luz del dìa invadìa el dormitorio.
Emma acostada sobre la cama leìa un libro, el Aleph, de Borges.
A medida que la lectura avanzaba.
El eco de una mujer contaba su historia.
¡Serà castigo de Dios¡
¿Còmo pudo saber que aquella noche apretè el gatillo dos veces?.
Sòlo fue un sueño.
¡Necesito despertar¡.
Un hombre encontrò un rìo de sangre sobre una cama vacìa, mientras la primera luz del dìa invadìa el dormitorio.
jueves, 17 de febrero de 2011
Donde habite el olvido:
Donde habite el olvido,
en las hùmedas sàbanas,
habrà terciopelos y flores quebradas,
en el desierto de mi piel,
ya que el agua de mis làgrimas,
se seco en tu espalda.
Sì hasta la memoria me defrauda,
allì donde no hay remansos,
ni metàforas,
aunque me duela, y te duela,
sòlo los pàjaros son libres.
Donde habite el olvido,
en la montaña, en el cielo,
o en la punta de mis dedos,
para que pensar, sì no encuentro la manera,
ahì en el mismo lugar,
sepultamos los fragmento,
no hubo fuego, ni candelabros que apagar.
El silencio en un acto de soberbia se cayò al suelo,
el mismo que transitamos
maldito olvido,
te llevaste las palabras,
y aunque quiera recordarlas,
ya no puedo.
Alli donde habite el olvido,
solitaria mi alma
en las hùmedas sàbanas,
habrà terciopelos y flores quebradas,
en el desierto de mi piel,
ya que el agua de mis làgrimas,
se seco en tu espalda.
Sì hasta la memoria me defrauda,
allì donde no hay remansos,
ni metàforas,
aunque me duela, y te duela,
sòlo los pàjaros son libres.
Donde habite el olvido,
en la montaña, en el cielo,
o en la punta de mis dedos,
para que pensar, sì no encuentro la manera,
ahì en el mismo lugar,
sepultamos los fragmento,
no hubo fuego, ni candelabros que apagar.
El silencio en un acto de soberbia se cayò al suelo,
el mismo que transitamos
maldito olvido,
te llevaste las palabras,
y aunque quiera recordarlas,
ya no puedo.
Alli donde habite el olvido,
solitaria mi alma
sábado, 29 de enero de 2011
Al poeta
Fuiste y seràs......
Un planeador de corazones,
Envuelto en ràfagas de nostalgias,
Cicatrizando heridas del pasado.
Nìveos latidos humanos colgados de la luna.
Muselina tupida de los dìas,
Despertabas al inspirado poeta,
No necesitas mendigar.
Ni materializar lo que no eres.
Nòmade de estrellas perdidas,
Asì es y serà tu corazòn.
Tus manos son como la lira, que deleita la musicalidad de las palabras.
Eterno,
Guardìan de las noches,
El templo es tu tinta,
Esa mezcla de dolor y alegrìa.
Fuiste furia, aprendiz, idealista.
Un sobreviviente de ilusiones,
Exiliado de sus raìces,
Glorificado a veces,
Un trovador que recita al rostro de su amada.
Fuiste, y seràs poesìa.
Un planeador de corazones,
Envuelto en ràfagas de nostalgias,
Cicatrizando heridas del pasado.
Nìveos latidos humanos colgados de la luna.
Muselina tupida de los dìas,
Despertabas al inspirado poeta,
No necesitas mendigar.
Ni materializar lo que no eres.
Nòmade de estrellas perdidas,
Asì es y serà tu corazòn.
Tus manos son como la lira, que deleita la musicalidad de las palabras.
Eterno,
Guardìan de las noches,
El templo es tu tinta,
Esa mezcla de dolor y alegrìa.
Fuiste furia, aprendiz, idealista.
Un sobreviviente de ilusiones,
Exiliado de sus raìces,
Glorificado a veces,
Un trovador que recita al rostro de su amada.
Fuiste, y seràs poesìa.
miércoles, 5 de enero de 2011
El camino
La tarde se desprende de un rayo de sol.
Pensè que caminaba torpemente.
Un surco se abrìa delante de mis pasos.
Me embriagaba una exquisita mezcla de aromas.
Mis pies ambiguos,
Se detienen en un àrbol de raìces que afloran la superficie de la tierra.
Con tanta seguridad, voy a guarecer mis huesos del grueso polvo.
Respiro con intensidad, cierro los ojos y ahì me refugio.
La gota saliente del sol se resiste abandonarme.
Estoy parado.
El semàforo no tiene colores, me niega su señal.
Las personas permanecen del otro lado de la calle.
Una luz dilata mis pupilas, adormece los sentidos.
El cuadro colgado en la pared es la alerta.
No veo el camino, en mi escaparate diluvia.
Un hombre blanco utiliza su ciencia.
La gente no se detiene, no alcanzo a percibir sus rostros.
Murmuran palabras sin sentido.
La noche corre su maratòn y pronto me envuelve.
Y esa luz verde me indica avanzar, mientras permanece encendida.
Pensè que caminaba torpemente.
Un surco se abrìa delante de mis pasos.
Me embriagaba una exquisita mezcla de aromas.
Mis pies ambiguos,
Se detienen en un àrbol de raìces que afloran la superficie de la tierra.
Con tanta seguridad, voy a guarecer mis huesos del grueso polvo.
Respiro con intensidad, cierro los ojos y ahì me refugio.
La gota saliente del sol se resiste abandonarme.
Estoy parado.
El semàforo no tiene colores, me niega su señal.
Las personas permanecen del otro lado de la calle.
Una luz dilata mis pupilas, adormece los sentidos.
El cuadro colgado en la pared es la alerta.
No veo el camino, en mi escaparate diluvia.
Un hombre blanco utiliza su ciencia.
La gente no se detiene, no alcanzo a percibir sus rostros.
Murmuran palabras sin sentido.
La noche corre su maratòn y pronto me envuelve.
Y esa luz verde me indica avanzar, mientras permanece encendida.
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