El poder de las Palabras

El poder de las Palabras

Beatriz Salas y Ruth del blogs "A mi manera", gracias por declamar mi poema "Prefiero".

sábado, 3 de julio de 2010

Narración: El ángel caído

Mansiones señoriales que pertenecierón a familias adineradas de Argentina. Siglo 19.
Damas de la aristocracia se han dado cita.
Acompañadas de elegantes caballeros.
El vidrio de las farolas refracta la luna en el empedrado.
La mansión luce sus vitrales de estilo francés.
Los jardines las especies más exóticas.
Amigos de la infancia llegan juntos a la fiesta.
Su anfitriona los espera.
Ha pasado tanto tiempo de su último encuentro.
La herencia de su padre un filántropo, le ha permitido comprar la mansión.
Irina vivirá allí con su futuro esposo.
La fiesta a llegado a su fin.
Las despedidas son tediosas y aburridas.
La servidumbre ordena el caos.
Ya en la intimidad de la sala cuenta a sus amigos que está feliz.
Clara piensa que no hay persona tan merecedora de esa felicidad, que esta frágil criatura.
Mauricio condenado al silencio siente impotencia.
Es demasiado tarde para revelar su amor.
Irina siempre se sintió atraída por los encantos de la mansión, de niña había desarrollado la facultad de la transmigración de las almas.
Se contaban leyendas de un pasado ignoto, allí se había cometido un homicidio.
Gertrudis su dama de compañía le revela el secreto.
Ellas no se habían percatado de la presencia de Mauricio que escucha la confesión.
De pronto Irina no se siente bien, está asustada.
Sin que medie explicación alguna se a encerrado en su cuarto, golpean con fuerza su puerta, son estruendos que estallan en las paredes.
La noche avanza como en las novelas de Agatha Christi.
La atmósfera se torna rara.
Los relámpagos enloquecen la razón.
Ya nadie se siente seguro.
Clara intenta abrir la puerta.
Gertrudis reacciona, admite que es mentira lo del crimen.
Pero Irina tiene una visión.
Es la imagen de una niña.
La servidumbre escucha gritos e inmediatamente derriban la puerta.
Perplejos observan su rostro enrojecido, como las cortinas de su habitación.
Mauricio la abraza, trata de reanimarla, su cuerpo yace inerte.
¡Traigan un médico, a la policía¡.
En el lugar no hay vestigios de lucha.
La ley piensa que solo una mente enferma pudo cometer semejante acto, o alguien que sigilosamente lo había planeado.
Las pericias demuestran la falta de pruebas.
El caso sería cerrado.
De repente comienza a cobrar vida el alma de la niña, uniéndose al cuerpo de Irina, describiendo lo acontecido.
La imagen se conforma a la perfección, delantando a Mauricio.
Quien en un acto de ira y celo le había inyectado arsénico en la arteria carótida de su amada.
Los que allí estuvieron presentes fueron testigos de la voluntad de un alma inocente.
Solo el entendimiento es capaz de percibir esa realidad que hay dentro de cada cosa concreta.
La inmortalidad.

lunes, 21 de junio de 2010

Micro relatos:

El bombero acostumbrado a los avatares del fuego.
Es entrevistado.
¿Cúal ha sido el momento más conmovedor?.
El responde.
Cuando rescate a mi perro.

Doña Atalvina cumplía cien años.
En la entrevista, el periodista le pregunta.
¿Digame el secreto abuela?.
Ella responde.
Haber sabido vivir la vida.

El niño en el museo contempla pensativo un cuadro.
Naturaleza muerta de Rubén Darío.
Su madre interrumpe sus pensamientos.
¡Qué hermosas las lilas y rosas pálidas sobre un trípode¡.
El niño responde,
Al señor que lo pinto , decile que estuve a punto de comerme sus deliciosas frutas.

Pedro es llevado al hospital por su mama.
Hoy lo tienen que vacunar.
En la sala hay niños que lloran.
Pero uno, en particular le despierta ternura.
Está en su silla de ruedas.
Pedro se acerca, toma su mano y mirándolo.
Seca sus lágrimas.

lunes, 7 de junio de 2010

La calle de los niños:

Un rostro detenido en el tiempo.
El niño hombre-el niño viejo.
Profanaron tu atavío de inocencia.
Secando las fuentes de prístinas aguas.

Manos pequeñas, sin más caramelos, que sus monedas.
La calle de los niños.
Son los pies que el cemento borró.
Como la memoria borra lo doloroso.

Igual que un pretoriano haces guardia,
En la inmutable esquina.
Materna canción de cuna, dormida en la conciencia.
Procesion de promesas escucharón tus oídos.
Sólo palabras necias.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Infame

A ti infame
Que mataste el corazón de inocentes,
Te rodearón de laureles,
Vil sacudiste de tu alma la deshonra

Monumentos que conservan la memoria,
De un pasado que aniquila
Ni la ignorancia pudo disculpar su necedad
Necrologías de esperanzas

En tu mano se empuño,
La pluma de la crueldad
Sí tu gloria fue manchar con sangre la verdad,
Luminiscencia de poetas conjugarón el verbo amar

El derecho romano, hubiera imputado:
Infamia luris
Infamia facti
Así nacen las leyendas infames

Se aprueban las leyes
La patria se vende
El consejo declara, hay libertad
A ti,
Qué mataste el corazón de inocentes

miércoles, 19 de mayo de 2010

Imaginación

He viajado con la imaginación,
A las entrañas de la tierra.
Ascendiendo niveles para llegar al creador.
En mi libertad, he sido el Ruiseñor de Keats y la Rosa Amarilla de Borges.
En algún momento de la historia fuí Agamenón.
O una planta perenne.
Quizás también ríos que constituyen corrientes permanentes que fluyen.
Cierta vez con la máquina voladora de la imaginación, habite los espacios intergalácticos.
Viví la acción y efecto de pertenecer al Coliseo de Roma.
Despoblado predique en el desierto.
Imaginación embriagadora, que ejerce fascinación.
Capacidad natural de todo hombre.
Ese estado me ha permitido emigrar, como la golondrina.
Ni etílico, ni opio.
Volar, despegar las alas de la imaginación.

lunes, 10 de mayo de 2010

Recuerdos de inocencia:

Recuerdos de inocencia.
De canicas, figuritas y rayuela.
Las historietas, un viaje planetario que surcaba la imaginación.
Astronauta.
Superhéroe.
Un maldito villano.

Buceaba en un mar de ballenas, delfines y corales en el patio de la casa.
La cuchara de plata de la abuela, era la herramienta para construir mi agujero y llenarlo de agua.
Soñaba.
Como sueña la inocencia.
Me gustaba sentir el sabor del naranjo cuando el rocío de la noche lo bañaba.

M i madre de manos mágicas
Me paraba sobre una silla, con su cinta métrica en el cuello, y sus alfileres en la boca.
Surfilaba mi traje de pirata.
¡Quedate quieto¡.
Con gesto duro y un parche en el ojo.
Mis amigos y yo corríamos directo a la Avenida

Allí a las nueve comenzaba el desfile de carrozas con el rey Momo.
Me invadía la emoción.
Todo un año esperando el carnaval.
En esos tiempos de iluciones.
Disfrutaba la niñez.

El domingo era sagrado.
Misa, tallarines y mi torta preferida "De manzanas".
Después la siesta.
Mi abuelo y yo.
Compartíamos un cielo estrellado, acostados en la hamaca atada en los árboles de naranjos.

Hoy siendo adulto.
Siento el perfume impregnado en mis sentidos, de la madreselva.
De las tardes, y noches de sueños cumplidos.
Lo simple, aquello que me hacía feliz.

Extasiado remontaba mi barrilete, con retazos de tela que guardaba mi madre.
Hoy son mi presente.
Y también el futuro.
Recuerdos de inocencia.

martes, 4 de mayo de 2010

CumpleBlogs "Rosaplateada"

gracias por compartir todo un año de amistad, cariño y admiración.
nos elegimos, por que un amigo también se elige, para recorrer juntos el camino.
mi alegría es compartir mis escritos con todos ustedes.
mi alma desnuda y transparente, por lo menos es lo que trato de proyectar.
son incondicionales, han compartido mis momentos de dolor.
recibiendo el afecto y el estímulo para no sentirme sola, y a pesar las distancias, me he sentido tan cerca de cada uno de ustedes, el cariño se intuye, se vive, y yo lo vivo, por que lo percibo.
cada uno de ud: y quiero que lo sepan, porque los sentimientos deben decirse hoy.
es importante para mi.
son particular y únicos desde sus diferencias.
gracias por los saludos.
por la companía.
por estar
por ser
millones de besos